lunes, 13 de junio de 2011

Se va la TDMita


Así se llama nuestra amada moto (de mi esposa Paula y mía): TDMita.

Tristemente sale de nuestro hogar la amada moto que tanto nos ha servido para sortear los días de pico y placa, pero sobretodo nos ha servido para divertirnos, conocer lugares, conocer personas, hacer nuevos amigos, acercarnos entre nosotros (7 horas abrazados desde Bogotá hasta Cartago, no me puedo quejar)...

Esta moto ha sido un hito en nuestras vidas.

Primero, superé una barrera personal al pasar de una moto de 250 cc 9 años atrás a subirme a una de 900 cc, que ni siquiera la probé cuando la compramos: la primera vez que me subí en ella, ya teníamos la matrícula a mi nombre. Paula también se subió a una moto muy diferente a las que había conocido en su vida y estoy seguro que desde el primer paseo estaba disfrutando. Al principio con algo de temor, pero definitivamente al final con mucho disfrute.

Segundo, nunca va a ser lo mismo salir a la carretera después de ver cómo muy cómodamente adelanta uno a los carros saliendo de la ciudad y especialmente en las operaciones retorno de los domingos o lunes festivos. Incluso andando a 30 km/h va uno mucho más rápido de los carros en las eternas filas (eternas especialmente entrando a Bogotá por cualquier lado).

Tercero, la vida social en moto cambia bastante, sobretodo en motos de alta cilindrada. Se conduce con más cuidado, se siente más profundamente el compañerismo, viaja uno más tranquilo y a lugares más lejanos... es diferente, aunque no puedo decir que mejor que con otro tipo de moto.

Bueno, hay muchos aspectos que nos impactaron desde que compramos la moto, pero es imposible hacer una lista completa...

Lo que no les he contado es que la TDMita sale de nuestro hogar no por mala, ni porque ya no nos guste, ni mucho menos porque nos hayamos aburrido con ella.

Sale porque nuestras vidas cambian un poco (un poquito no más, jeje) y no es buen negocio tener una moto como esta, castigada en el garaje y con poco uso. Nuestras vidas (la de Paula y la mía) cambian porque cambiamos el carro por uno un poquito más grande porque estamos en la divertida tarea de buscar nuestro primer bebé.

Se imaginarán que los gastos hay que ajustarlos y dirigir el presupuesto a las nuevas necesidades. Mejor dicho: no la podemos sostener por más tiempo, al menos por ahora. Seguramente más adelante buscaremos la forma de comprar una igual.

Lo que creo que vendrá a nuestro garaje por ahora será una Yamaha BWS 125. Es una buena opción para movernos en la ciudad, definitivamente más barata y muy práctica como medio de transporte urbano.

Claro, es un cambio del cielo a la tierra en cuanto a motorización y estilo, pero les aseguro que es muuuucho mejor opción que andar en Transmilenio y en general en transporte público.

Bueno, entremos en materia: al que le interese, la TDMita está a la venta, voy a tratar de describirla, aunque hay que verla en "persona" y sobretodo andarla para entender de qué se trata (para los que nunca la han montado).

  • Modelo 2006
  • 18.000 kms (está nuevecita!)
  • Llantas casi nuevas (compradas a los 16.000 kms)
  • Herraje lateral para alforjas de nylon (incluidas, en buen estado).
  • Luces estroboscópicas adelante (2) y atrás (2) con switch a prueba de agua.
  • Soporte para cámara digital en el manubrio, marca RAM.
  • Filtro de aire de alto flujo K&N
  • Visor frontal más alto, GIVI (está guardado)
  • Protectores de manilares
  • Slider tubular (protector del motor para caídas).
  • Mantenimientos, siempre con aceite sintético
  • Pasta de frenos delanteros y traseros cambiadas a los 16.000 kms
  • Intercomunicador casco a casco tipo US Army (con micrófonos que van pegados a la garganta, para que el ruido del viento no interfiera) X 2
  • Tankbag (maleta pequeña que va sobre el tanque, con imanes)
  • Maleta trasera GIVI de 46 litros (caben 2 cascos integrales)
  • No incluyo los cascos porque son algo de uso muy personal, además nos sirven para la nueva moto.
  • Toda Original.
Con todo el pesar del alma la tenemos que dejar ir y me provoca como escribir la frase típica de un amigo: "está tan buena, que da hasta pesar venderla".

Si le interesa la TDMita, me puede escribir a quiroga.juancamilo@gmail.com y hablamos.


Los veré por aquí de nuevo en la BWS, desde ya estamos pensando en el nombre...

Suerte!!

Camilo Q /twitter: @camiloq



lunes, 5 de abril de 2010

Montañero protegido vale por dos

Hace rato no me sentaba a escribir en el blog, disculpas por la ausencia.

La protección a la que me refiero con el título es más del tipo pasiva que activa. La protección activa a la hora de andar en moto es la más importante, porque es sobre la que podemos incidir directamente: saber conducir, conducir cuidadosamente, evitar actos temerarios, respetar las normas de tránsito, etc.
La protección pasiva es la que entra a escena cuando ocurre un evento indeseado: accidentes.
Recientemente compré con Pauli (@pgaviriaa en Twitter) unas rodilleras de protección. Son hechas en un material plástico de baja densidad, con recubrimiento interno en neopreno, articuladas y fijadas por velcro. Referencia FOX Raptor 2009:
Rodilleras, para uso sobre o bajo el Jean. Fuente de la imagen: www.gearfactory.com.au

A estas rodilleras, se suma nuestro equipo de protección previamente adquirido:
  • Pantalones con material antideslizante y protecciones en las rodillas (marca Bering)
  • Chaquetas en material antideslizante y protección en espalda, hombros y codos (marcas Bering y First Gear)
  • Cascos abatibles que cumplen la norma DOT (marcas Nolan y Shaft)
Aún nos falta comprar los guantes con protección y las botas con protección... las compras con calma, para que alcancen para cosas buenas.

Si nos ponemos a sumar lo que cuesta todo este equipo, estamos superando los $2.500.000, sin estar hablando de las mejores marcas ni de lo más moderno, en cuyo caso podríamos subir a los $5.000.000 o más...

A qué se debe todo este "armamento"? Paranoia? Consumismo? Moda? Ninguna de las anteriores.

A veces toma uno a la ligera el asunto de andar en moto: sólo necesitaría casco, chaleco y las llaves y sale. Nada más equivocado que esto. No es hasta que uno ve cómo se necesita la protección que toma real conciencia del tema.
Hace poco vimos cómo uno de nuestros compañeros de Vive Tu Moto (www.vivetumoto.com) sufrió un accidente cuando viajábamos hacia Acacías (en el Meta). En una curva, con buen trazado y asfalto perfecto, se cayó sin ir a mucha velocidad y la moto salió deslizándose hasta caer en un caño, rompiendo todos los carenados, el rin delantero y otros daños que no vimos allí mismo. Pero nuestro compañero es quien realmente nos debería preocupar.
Por fortuna iba muy bien protegido y no le pasó prácticamente nada, más allá de uno que otro rasponcito y una concusión temporal.
La chaqueta (con protecciones) se rasgó. Los guantes (con protecciones) se rasparon. Las rodilleras (similares a las mostradas arriba) se rompieron (más la izquierda). El casco (abatible, de buen nivel de seguridad) se raspó y reventó el visor.
Repito: a Rodrigo no le pasó prácticamente nada, por más que los daños podían haber llegado fácilmente a los $10 millones (incluyendo equipo personal y moto), para lo cual afortunadamente hay un seguro (que es otra recomendación, incluyendo el tema de asistencia en viajes).

Moraleja: Nunca nada es excesivo al respecto de la protección de nuestra frágil humanidad al momento de andar en moto. Conduzcamos con cuidado, claro, pero no subestimemos el poder de los equipos de protección personal (en lo posible, sin sacrificar calidad por precio). Fácilmente termina uno más parecido a Robocop que a un montañero en moto, pero no importan los 15 minutos que se toma uno poniéndose y quitándose el equipo si al momento de necesitarlo está allí.
Tal como en otras situaciones en la vida, con los equipos de protección para motociclistas, es mejor tenerlos y no necesitarlos que necesitarlos y no tenerlos.

A protegernos pues, que si no nos cuidamos nosotros mismos, nadie más lo hará.

Buen viaje!!!

Camilo Q.

viernes, 29 de enero de 2010

Un Montañero en un Club de Motos

Esto puede ser lo más ñoño que he hecho en años, pero lo estoy disfrutando bastante.
En 1998 pertenecí a un club de motos (cuando tuve la Honda XLR) y fue muy divertido: paseos, trochadas, camping, asados...
En 1996 había pertenecido a otro club de motos (cuando tuve la Auteco Plus) y también fue muy divertido.
En 2010 y con una moto totalmente diferente a las que había tenido, empiezo a ser asociado al club Vive Tu Moto (VTM, http://www.vivetumoto.com). Hasta ahora sólo he asistido a 2 reuniones y no conozco a nadie; a la primera reunión fui solo y me enteré de como era la dinámica, el espíritu del club y las condiciones para asociarme. Para la segunda reunión, que fue anoche, fui con mi esposita y por casualidad era una reunión atípica.
La sede del club es en Mega Eventos, justo en donde quedaba la malograda DMG en sus años gloriosos. Anoche la reunión del club no fue en la Autonorte con 147, donde es siempre, sino en Mega Eventos y además de VMV estaban todos los clubes e motos de Bogotá. Calcularía que estábamos allá cerca de 500 motos de todo tipo:
  • Club VMV Alta Cilindrada (que es en donde estamos mi esposa Paula y yo)
  • Club VTM Scooter Team
  • Club VTM Chopper
  • Club VTM Baja Cilindrada
  • Club Pulsar Viajero
  • Club Suzuki 125n
  • Club Yamaha FZ16
  • Club Stunt no se que...
  • Club....
Experimentamos Paula y yo una sensación muy rara, como de estar conociendo un mundo Underground... Por ejemplo, en algún momento llegaron los del Club Suzuki 125n y estaban todos en fila, con banderín, pitando... en ese momento llegó a mi mente un flashback de mi oscuro pasado: un Jamboree Scout. Ya lo dije. Fui Scout en mi infancia-juventud y mas o menos así era la vaina.
Bueno, el caso es que fue una noche divertida, con quemadas de llanta, exhibición de acrobacias, lubricada de cadena, mujeres moteras...

Los animo a que hagan parte activa de la gran cantidad de actividades que hay para la comunidad motera, no importa qué moto o en qué ciudad vive.

Buen viaje!

Un Montañero en Moto



lunes, 25 de enero de 2010

Un Montañero en Moto apoya el NO al Proyecto anti-moto

Hallo!
En este caso, en lugar de haberles contado una anécdota o una experiencia más, les hablo de una amenaza real que atenta contra la libertad de los moteros y pondría en peligro nuevas historias de Un Montañero en Moto.

En Noviembre de 2009, el ministro de transportes, Andrés Uriel Gallego, radicó el proyecto de ley 207 de 2009, con el que se pretende poner "algo de orden" al tránsito de motocicletas en las calles y carreteras de Colombia. Ya hay precedentes de normas que apretan fuertemente a los motociclistas en las ciudades (decreto 035 de 2009: http://tinyurl.com/yj6az38, que incluye la restricción del tránsito de motos con motores de 2 tiempos) y somos cada vez más y más marginados de lo que se debe considerar igualdad de derechos en el tránsito de vehículos automotor en nuestras vías.

Es como una cacería de brujas, en las que por andar en 2 ruedas significa tener que llevar un estigma social que se extiende, tristemente, a todos los niveles sociales, oficios, ciudades, horarios, tipos de moto e incluso el aspecto físico es un "filtro" aplicado por las "autoridades" al ver un motociclista.
Ahora pretenden ahorcarnos con cosas como:
  • No podrá llevar acompañante menor de 18 años si no es su hijo o hija. (Qué pasa con sobrinos? hijos de los amigos?).
  • Tendrá que pagar peaje (la propuesta es que sea de $2.000).
  • Tendrán que pagar impuestos también las motos de bajas cilindradas (hasta ahora sólo se pagan por cilindradas superiores a 125cc).
  • Se tendrá que renovar la licencia de conducción cada 3 años (costo, tiempo, trámite...).
  • Si trabaja en una empresa de domicilios, sólo podrá hacerlo en una moto que sea suya o de la empresa (la moto no puede estar a nombre de un familiar ni siquiera).
  • Se tendrá que comprar un chaleco único nacional con un costo de al menos $80.000 (qué contratico... ratas!).
ASOMOCOL (Asociación de Motociclistas de Colombia) está promoviendo una Caravana Nacional el próximo viernes 12 de febrero de 2010 para protestar por ésta y otras iniciativas que tanto nos afectan. Les hago extensiva la invitación y les pido que sean multiplicadores de este mensaje. No es posible que andar en Moto en Colombia vaya en camino de considerarse delito.
Desde Vive Tu Moto (http://www.vivetumoto.com) también estamos promoviendo una iniciativa para emitir un comunicado formal (del que se considera el club de moteros más grande de Colombia) rechazando la forma y fondo de algunos aspectos del mencionado Proyecto de Ley.
Recursos:


Muchas gracias por leer este mensaje y por compartirlo con sus amigos moteros.

Buen viaje!

Un Montañero en Moto.


ACTUALIZACIÓN
Esta iniciativa se "murió" y ya no tenemos de qué preocuparnos por ese lado. Ahora, lo que se aprobó fue la Ley 1383 de 2010, que es mucho más estricta con los motociclistas. Para leerla, acceder aquí.



martes, 29 de diciembre de 2009

Feliz año en Moto!

Bueno, este año no tuve oportunidad de pasear mucho en moto, aunque la moto llegó a la casa en octubre. Con Pauli lo más lejos que hemos ido hasta ahora es Subachoque (recomendado para que vayan a conocerlo... es muy bonito) que queda como a 40 minutos de Bogotá...
Viajando solo sí tuve la oportunidad de ir a Medellín y estar una semana allá. Fue una experiencia muy buena y era necesaria para poder conocer un poco más a la TDM (que, apropósito, sigue sin ser bautizada).

Yo había escuchado rumores de gente que se ha ido de Bogotá a Medellín en 5 horas en moto (cuando normalmente en carro son entre 7,5 y 8 horas) y eso me tenía fascinado. Qué dije pues: desayuno en la casa, salgo a las 8 y llego a Medellín a almorzar... buenísimo!


Pues no! Me gasté las mismas 7,5 horas que me toma ir en el Twingo. Yendo sí se por qué me demoré, porque apenas estoy aprendiendo a conocer la motico y me da mucho susto todavía acostarla para tomar las curvas, especialmente bajando, pero de regreso ya había sumado 7,5 horas de experiencia en carretera y me debería haber rendido más... pero tampoco, las mismas 7,5 horas de regreso.
Qué pasó?

Uno gana mucho tiempo viajando en moto en 2 situaciones específicas:
  • Cuando detienen el tráfico porque sólo hay una calzada. Esto pasa cuando hay un derrumbe o cuando están asfaltando la vía. Ahí uno gana tiempo porque mientras todos los vehículos están detenidos, uno se adelanta a todo el mundo (sin estorbarle a los vehículos que vienen en sentido contrario) y queda de primerito en la fila.
  • Cuando subiendo o bajando en una zona con muchas curvas hay una fila muy larga causada por un largo y pesado camión. Es muy fácil adelantarse a todos los vehículos (camión incluido) y salir al otro lado con relativamente bajo riesgo.
Entonces, si uno ahí gana tiempo (mucho tiempo), en qué parte se pierde? Si en las rectas subí la velocidad hasta 140km/h (más que en el Twingo incluso). No se, habrá que revisarlo en un siguiente viaje a ver qué pasa...

Con todo el equipo encima y el equipaje asegurado.

Qué viene para el 2010?
Espero que muchas historias de viaje, porque ya tenemos (Pauli y yo) los intercomunicadores de casco a casco para los viajes, que los hace mucho más divertidos.

Si tiene moto o planes de comprala y planes de pasear mucho, me avisa de una! Me encuentra en Tuiter.

Feliz año!!!



lunes, 7 de diciembre de 2009

Anécdota de viaje

Regresando de Medellín a Bogotá en la TDM, la parada obligada es en "El Chorizo de Carlos", en Villeta.
En un calor de los mil demonios.... yo calculo que al menos unos 40° a la sombra... con todo el andamiaje encima (pantalón, botas, chaqueta, balaclava, guantes...) y sale el monolecuido(*) y sucede más o menos este diálogo mientras me subo a la moto después de almorzar:
  • Monolecuido: UY, chino, cuánto le saca la moto?
  • Yo: Cuánto le saca de que? (porque si preguntaba en plata ya le iba haciendo la lista: gasolina, cuota del banco, seguro, parqueaderos...)
  • Monolecuido: De velocidad, cuánto le saca?
  • Yo: Ah, ahí dice como 200...
  • Monolecuido: Pero cuanto le ha sacado usté'? Porque la otra vez un man en África en una de esas motos profesionales (me imagino que se refería a que lo supo por TV y que estaba hablando de un Rally o algo así) iba como a 300 (me imagino que km/h) y se quebró el cul*...
  • Yo: Ah!
  • Monolecuido: Sisas y dizque es el único que ha sobrevivido un accidente a 300...
  • Yo: Pues claro (ya juagao' en sudor y con ganas de arrancar a ver si me refrescaba un poquito con el viento)
  • Monolecuido: Es que imagínese a esa velocidad, eso es ir en pura mierda! Porque dizque han habido más accidentes de esos, pero todos se matan...
  • Yo: Claro... bueno mano, hablamos...
  • Monolecuido: Cómo no se van a matar... yo creo que se quiebran todos los huesos.
  • Yo: Si, mas o menos todos...
  • Monolecuido: Y va para Medellín? Porque usted es Paisa... o lo va a negar...
  • Yo: No para Bogotá (a ver si allá el frío me calma un poquito...)
  • Monolecuido: Ah, listo chino, que le vaya bien pues.
  • Yo: Listo, muchas gracias (mientras le daba un billete de $1.000 a ver si eso era lo que quería desde un principio y no me hacía sudar más... estaba casi deshidratado por cuenta de un mancito de unos 16 años, a la sombra y chupándose una bolsa de agua).
  • Monolecuido: (dio la espalda y se metió)
  • Yo: (suspiro)

* Monolecuido: típico personaje que se para en la puerta de los estaderos/restaurantes con un banderín de color llamativo y que cuando uno se baja del carro/moto dice con entonado acento: "Mono, le cuido el carro/moto". A veces dice también: "bien cuidadito mono..."



martes, 24 de noviembre de 2009

Un Montañero con una Plus (1995-1998)

Como ya he contado, antes de la TDM tuve otras motos y cada una con objetivos diferentes y en momentos diferentes:
La Plus era inicialmente el transporte entre mi casa (en Envigado) y la universidad (la Nacho, en Medellín). A medida que le iba tomando más confianza iba encontrándole mas usos: paseos, socializar, aprender mecánica, expresar mi personalidad, levantar chicas, etc. Le tenía nombre a la Plus, pero no recuerdo ahora cual era, creo que era Maruja.

Paseos
No recuerdo bien cual fue el primer paseo en la Plus pero recuerdo que hice muchos, aunque en ninguno salí de Antioquia (como buen Montañero). Siempre eran fincas o destinos turísticos conocidos. Entre los destinos más divertidos para mí está un moto-paseo al que fui con la novia que tenía en esa época y éramos unas 200 o 300 Plus viajando hacia Santa Fe de Antioquia. El destino final fue el Estadero que hay al otro lado del Puente de Occidente: almuerzo, piscina, cerveza y buen vacilón con extraños que de un momento a otro eran los mejores amigos sólo porque tenían una Plus, igual que yo.
Seguramente debió ser muy curioso ver pasar a toda esa manada de sanitarios con ruedas por la carretera o inundando la plaza de San Jerónimo, en especial porque en aquella época se manejaba ya lo que es el Tunning y habían Plus para todos los gustos: llanta pistera, espaldar, chasis modificado, pinturas aerografiadas, exploradoras instaladas en el guardabarro delantero y la más-mas: la moto-teca, versión motorizada de la burro-teca. Se trataba de verdaderos gomosos que le instalaban baterías (si, más de una) y todo el sistema eléctrico necesario para que funcionara un flamante CD Player de Pioneer con 2 y hasta 4 parlantes a todo volumen. Eso si era la tapa, jajaja.

El segundo paseo que más recuerdo fue una verdadera anécdota porque allí la Plus mía estaba LITERALMENTE en el lugar equivocado.
Creo que era por 1996 y hubo un encuentro Harleysta en Medellín y La ceja (uno de los primeros de la historia moderna de Colombia). Yo, bien gomoso de las motos, no me quería perder el evento y orgulloso asistí en mi brillante Plus café. Supongo que en el fondo me sentía como una especie de mini-Harleysta, no se...
Bueno, el caso es que casi no convenzo a mi novia para que me acompañara:
  • Mi argumento: es un evento de motos! Tenemos que ir!
  • El argumento de ella: no es un evento de motos, es un evento de HARLEYSTAS!!!
Al fin yo gané porque si ella no quería pues me iba a ir solo y supongo que la solidaridad de pareja estuvo de mi lado y ella se subió a la Plus de muy mala gana. MUY MALA GANA. jejeje.
Cuando menos pensó ella, estábamos en pleno desfile Harleysta rumbo a La Ceja. Cuando digo "pleno desfile Harleysta" es literal:
A mi derecha iba una Harley Panhead de 1955, a mi izquierda una Harley Flathead de 1972, detrás nuestro una Harley Ironhead de 1982 y adelante creo que lo que iba era una Indian o una BMW muy antigua.
Estábamos rodeados de Harley Davidson hasta más no poder y ésta mujer estaba echando más humo que todas esas motos juntas, me decía que me saliera del desfile y que ella se iba a bajar. Yo, obviamente sabía que estaba en el lugar equivocado, pero era más por explorar el límite de su capacidad de no hacer un escándalo en medio de tal multitud montada y de a pie (que había cientos que nos miraban al pasar, y adivinen qué moto era la que más miraban: Esapto, la Plus café brillante!). Los Harleystas se divertían tanto como yo con la situación y nadie me dijo nada, incluso uno me pasó una pañoleta (que vaya usted a saber en dónde había estado o a qué olía) que amarré en uno de los retrovisores.
Total, que al cabo de 2 kilómetros recorridos en esas condiciones no me aguanté más la cantaleta (además ya había indicios de que la mujer en cuestión estaba llegando a sus límites) me salí de la caravana, me orillé y ella se bajó de la Plus. Me regresé a Medellín, recogí a mi mejor amigo y subimos a La Ceja a disfrutar del evento con Pizza, cerveza (mucha) y los nuevos mejores amigos.
Ni les cuento cuánto duró la pelea con la novia ni lo que me costó recuperarla...

Deben haber como chorrocientas historias más de la Plus, ahí me iré acordando. Lo más importante de todo es que no importa de qué cilindrada es la moto, el modelo, si es una Plus o una Harley Davidson, es muy divertido andar sobre 2 ruedas; puedes ir a cualquier lugar en cualquier moto y siempre será divertido (eso sí, no dejen acabar la motico para que no los vaya a dejar tirados en la carretera). Si pueden llevar acompañante puede ser más divertido aún, empaquen además siempre una cámara y un impermeable porque siempre van a haber buenos paisajes y siempre va a llover.

Buen viaje!!!



jueves, 19 de noviembre de 2009

Ir a un centro comercial en Moto

El fin de semana anterior experimenté lo que es ir en moto a 2 centros comerciales en Bogotá. Nunca me había detenido a analizar el tema y ahora que vuelvo a andar en moto puedo darme cuenta que no solamente en los centros comerciales sino en términos generales en la ciudad es difícil parquear una moto y no lo tratan bien a uno.
En particular tuve 2 experiencias:

En Unicentro
Como siempre había ido allí en nuestro Twingo, no me había fijado cómo era el ingreso en moto. De hecho, el domingo cuando fui en la moto tuve el reflejo natural de ingresar al parqueadero por cualquier puerta vehicular. Inmediatamente me salió al paso un vigilante en una actitud medio-agresiva y me dijo que no podía entrar por esa puerta, que tenía que ser por otra puerta exclusiva para el ingreso de motos.
Pues es un ingreso por una puerta peatonal (literalmente), se puede ver claramente que esa puerta no fue originalmente diseñada para el ingreso de motos sino peatonal y de bicicletas. Ni qué decir del espacio disponible, que es muy incómodo por lo estrecho e inestable del piso (el piso es de vitrificado, ese día había llovido y es muy resbaloso).
Además de incómodo, ese parqueadero queda muuuy lejos del edificio del centro comercial, es una caminada como de 2 cuadras, sin exagerar, y no hay senderos peatonales demarcados. Finalmente, la salida fue algo más que incómoda; como ya eran las 11 de la noche (después de estar en cine), ya se había ido el semi-vigilante del semi-parqueadero de motos y la puerta peatonal estaba cerrada. Lo único que había abierto era una puertica lateral (también muy estrecha) y con un escalón de por lo menos 30 cm. de altura. Sin rampa, sin escalita sin nada. Los que tenemos moto sabemos que 30 cm. de altura es mucho, con seguridad se golpeará por debajo, sin mencionar lo riesgoso de la maniobra.
Cuando le reclamé al vigilante que estaba muy alta y riesgosa la salida del semi-parqueadero, lo único que me dijo fue: "póngale esa reja que hay ahí" y señaló un par de varillas, que para él era una reja y se fue del lugar. Como pude, acomodé un cono naranja de caucho que me encontré y bajé; efectivamente la moto se golpeó por debajo y le recordé la madre al semi-vigilante y a Unicentro.
Encima de todo, para salir también había una puerta "especial" y tampoco le atiné y me regañaron de nuevo. (suspiro).

Conclusión: A Unicentro no es chévere ir en moto, si puede, vaya en bus para que se ahorre el parqueadero o mejor: no vaya.


En Atlantis
De allí sólo tengo una queja: el parqueadero tiene el mismo costo si vas en moto que si vas en carro (en Unicentro al menos si es barato: $1.500 todo el tiempo que se quede).
N0 me hace mucho sentido que tenga el mismo costo, si uno se monta en una moto es para tratar de bajar algunos costos (por lo menos en gasolina y mantenimientos sí se baja un poco) incluyendo el parqueadero. Pero bueno, digamos que en Atlantis al menos el parqueadero es cubierto, relativamente amplio y muy seguro, así que el costo se ve compensado de alguna forma. Al final terminé pagando como $6.000.

Conclusión: Si va en moto a Atlantis, trate que sea porque va ir a cine o a hacer compras (para que le pongan el sello en el tiquete del parqueadero) o no se demore mucho, porque eso a tarifa de carro sale más caro que si se va en taxi. Eso si, es seguro y lo tratan bien.

Nota final:
Puede que este tipo de entradas del blog sean interpretadas como superficiales, materialistas, snobistas o lo que sea, pero la intención es contarles mis experiencias y hacer una denuncia pasiva sobre el trato a los motociclistas en algunas partes. Se reciben todos los comentarios (comente algo!).

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Un Montañero en Moto: Orígenes

Corría el año 1995, empezando la universidad, y a mitad del primer semestre me entraron las ganas de tener moto por primera vez. La principal motivación fue que yo vivía en Envigado y estudiaba en la Universidad Nacional y el paseo de tomar 2 buses para ir y 2 buses para regresar (incluido el Circular Coonatra) se había vuelto muy aburridor después de 3 meses, sobre todo cuando iba a clase de 6 am. Se notaba ya que no nací para el transporte público masivo; lo siento.

Estando en el colegio y gracias a algunos amigos y vecinos que tenían motos, ya me habían entrado las ganas, pero de mentiritas; las únicas motos que conocía eran de lejitos y se trataba de las famosas Yamaha Calibmatic 175 (más conocida como la "Calima") que eran las que tenían "los grandes", las Yamaha Towny y la Suzuki FZ-50, que eran las que tenían los niños consentidos (la envidia sí es una cosa berraca). Era por alla a mediados de los 80 y ni de casualidad mis papás me habrían aprobado tener moto, porque eso era muy peligroso (además que difícilmente tenían cómo darme ese gusto). Luego aparecieron en el panorama de los jóvenes la Yamaha V-80 y la Honda Lead. Todas motos deseables para quienes no teníamos cédula todavía...

Bueno, volviendo a mi primera moto, logré convencer a mi madre de que me ayudara a comprarla y la elegida fue una Auteco Plus 150 nueva. Muy buena moto, confiable y cómoda como ella sola. El "sanitario con ruedas" me decían mis amigos por burlarse... pero ya ven cómo es de cómodo sentarse en el sanitario de la casa de uno.
Luego de usar y abusar de la Plus por más de 3 años, el antojo se fue hacia una Honda XLR 125 blanca con cojín rojo. En esa ocasión no fue nueva, pero siendo modelo 1997 tenía apenas como 3.000 Kms. Muy bonita la moto, aunque siempre me dejó la sensación de que es flojita para andar y esperaba mucho más de ella (era mejor la Plus, pero no le digan a Honda). A partir de ese momento, la Plus pasó a ser propiedad de mi hermano por otros tantos años.
Habiendo disfrutado de la XLR como por otros 3 años (con club de motos incluido), mi siguiente aspiración fue una Honda XR 200R japonesa. La XR si era mas viejita (modelo 1994) , pero la compré en muy buen estado y al anterior dueño hasta le compré unos accesorios de XR-400 que le quedaron muy bien. En esa moto aprendí y le cogí amor al Enduro.
La XR la tuve como por 2 años o un poco más y de ahí pasé a 4 ruedas sobre un Mazda 323 Special de 1984. Como este blog es de Un Montañero en Moto y no de Un Montañero en Mazda, creo que hasta aquí llega el recuento de la historia.

Me falta contar que desde 1999 no tenía moto y apenas ahora, 10 años después, montado en la TDM, creo que la frase "eso no se olvida, es como montar en bicicleta" debería ser mejor: "eso no se olvida, es como montar en moto".



Un Montañero en Moto

Hola,
He creado este Blog para relatar algunas de las historias que espero vivir en nuestra flamante moto Yamaha TDM 900/2006.
Cuando digo nuestra, me refiero a que es mía y de mi esposa, quien de forma muy alcahueta me a apoyado en este sueño de tener moto de nuevo (más adelante relataré historias de viejas motos en mi vida).
Voy a tratar de ser constante con este blog, que es mi primer blog, y de entrada les agradezco por leernos.

Camilo Q.